De uno a seis dados que ruedan de verdad antes de parar. Para la partida a la que se le perdió el dado, y para cualquier cosa que se resuelva antes con dos números que con una discusión.
Con un solo dado, los seis resultados son igual de probables: cada cara tiene 1 entre 6. Es la forma más limpia de repartir seis opciones.
Con dos dados, la cosa cambia por completo y mucha gente lo usa mal. Hay 36 combinaciones posibles, pero solo una suma 2 (1+1) y solo una suma 12 (6+6), mientras que el 7 sale de seis maneras distintas (1+6, 2+5, 3+4 y sus simétricas). Es decir, el 7 es seis veces más probable que el 12. Si estás repartiendo premios por la suma de dos dados, no estás repartiendo a partes iguales aunque lo parezca.
La regla práctica: para sortear entre opciones equiprobables, usa un dado y asigna una opción a cada cara. Los dos dados son para jugar, no para repartir.
El número está decidido en el instante en que pulsas, y aun así el dado rueda un segundo largo antes de parar. Es intencionado. Una cifra que aparece de golpe se lee como una salida de ordenador y siempre queda la duda de si alguien la ha tocado; un dado que rueda y se detiene se lee como algo que ha ocurrido. Cuando el resultado decide quién paga, esa diferencia es la razón de existir de la herramienta.
Sí, es gratuito, sin registro y sin instalación. Elige cuántos dados y lanza.
De uno a seis. Se muestran todas las caras y la suma total, sin tener que sumar a mano.
Sí. Cada tirada usa el generador de números aleatorios del navegador, y las seis caras tienen la misma probabilidad.
Sí, con un solo dado, asignando una opción a cada cara. Con dos dados no reparte a partes iguales: el 7 sale seis veces más a menudo que el 12.
Sirve para tiradas de seis caras. Si tu partida necesita dados de otras caras, esta herramienta no las cubre.
La tirada ocurre en tu propio navegador, así que no depende de ningún servidor mientras la página siga abierta.